Lectura y reflexiones del día (12/9/2020)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,43-49):

En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: «No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto; porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca. ¿Por qué me llamáis “Señor, Señor” y no hacéis lo que digo? El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó desplomándose.»


A causa de la pandemia, la Santa Sede ha pedido que la Colecta Pontifica por los Santos Lugares que tradicionalmente se celebra el Viernes Santo se traslade a este domingo por su proximidad a la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, que se celebra el lunes 14 de septiembre.

Un día que, según señala el Papa Francisco, recuerda el descubrimiento de la Santa Cruz por Santa Elena, y supone el comienzo del culto público en Jerusalén, con la construcción de la Basílica del Santo Sepulcro.

La Jornada por los Santos Lugares y su colecta pontificia nos invita a poner nuestra atención en las terribles tragedias que han sufrido y siguen sufriendo los cristianos de Oriente Medio.

El donativo será destinado a la Comisaría de Tierra Santa, dirigida por la Orden franciscana, que se encarga de difundir el conocimiento, el amor y la veneración a Tierra Santa. También organiza esta jornada y otras en favor de los cristianos que viven allí. Este año la mirada se dirige a las consecuencias que están sufriendo de la pandemia, ya que, al no recibir peregrinos, miles de familias han dejado de trabajar y esto ha afectado a sus medios de vida.