Castañares

A pocos kilómetros de la salida de la ciudad por la carretera que nos conduce a Logroño, a ambos lados de la carretera y cercano al río Arlanzón, encontramos a CASTAÑARES, atravesado por uno de los itinerarios alternativos del Camino de Santiago.

Lo rodean San Medel, Orbaneja Riopico, Villafría de Burgos, Villayuda (ya englobado en el casco urbano de la ciudad) y Cardeñajimeno.

Encontramos muy pronto su nombre escrito en la documentación del monasterio de San Pedro de Cardeña, (5 julio de 963 – SERRANO, L.:”Becerro gótico de Cardeña” Pág. 21) y gozaba de la condición de señorío, perteneciente al conde de Villariezo, según referencia del Marqués de la Ensenada en su Catastro.

Contaba tan sólo con 49 habitantes en el año 1848, según consta en el Diccionario geográfico de Pascual Madoz. Durante la segunda mitad del siglo XIX su censo crecíó hasta llegar a 179 personas en 1900. En el año 1950 había descendido hasta 101 habitantes con motivo de la industrialización. La cercanía a la ciudad y la construcción de nuevas edificaciones ha hecho que, al contrario de otros lugares, en el año 2000 contara con 350 habitantes.

Su iglesia, dedicada a San Quirico y Santa Julita, es de una sola nave abovedada con tres  cuerpos diferenciados en cabecera, cuerpo central y coro. El ábside es rectangular con contrafuertes y la portada es neoclásica popular, bajo pórtico cerrado con gran puerta de arco rebajado. La torre es en espadaña, también de tres cuerpos, los dos últimos de ladrillo, rematada en bolas, con tres huecos y tres campanas. Tiene un Crucificado del siglo XVI y unos relieves (reproducción del trascoro de la catedral), de Bernabé Gómez Miguel de 1884.

Sus libros parroquiales dan comienzo en 1585.

En su suelo hay tres yacimientos arqueológicos de época sin determinar. El 30 diciembre 1912 nació Santiago Sainz Martínez (Santiago María), Marista, martirizado en Moncada (Barcelona), el 8 de octubre de 1936 y beatificado el 28 octubre 2007